Si Usted disfruta del buceo, el buceo en cenotes de Yucatán es una experiencia que no puede pasar por alto. Descubra el enigmático reino de Chac, dios del agua y del mundo subterráneo practicando el interesante y mágico buceo en cavernas. La península de Yucatán es una gran llanura de roca caliza y cavernosa donde la elevación máxima no sobrepasa los 50 metros sobre el nivel del mar. La carencia de montañas y otras elevaciones ocasiona que el agua no forme corrientes, por lo tanto en la Península de Yucatán no existen ríos superficiales.
El agua de lluvia penetra la roca de naturaleza permeable formando depósitos y corrientes subterráneas. A lo largo de los años dichas filtraciones erosionan y debilitan la roca. La bóveda termina por desplomarse exponiendo el río al exterior en determinadas áreas que los Mayas llaman “cenotes” desde hace cientos de años.
Hace poco tiempo estos oasis en la selva empezaron a revelar sus secretos a expertos espeleólogos, arqueólogos y geólogos, quienes desentrañan poco a poco la historia, tanto natural como humana, y han descubierto que se trata de una red infinita de túneles interconectados, como si fuera un queso gruyere.
Hoy muchos cenotes están abiertos al público en general para visitar, y a los buzos certificados para explorar.
El buceo en cavernas es una especialidad de riesgo, por lo tanto, para hacerlo en forma segura, solo puede realizarse después de adquirir conocimientos teóricos y horas de práctica.
Aun así, si Usted disfruta del buceo, el buceo en los cenotes de Yucatán es una experiencia que no puede pasar por alto. Descubra el enigmático reino de Chac, dios del agua y del mundo subterráneo entre los Mayas.
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