Los artesanos, que encuentran diferentes vías de expresión en todo Yucatán, están siempre presentes con su colorida oferta, a la vez que los olores y sabores de la cocina yucateca impregnan la visita de aquellos viajeros que gustan del buen comer.
Como puede ver, es sumamente difícil elegir una sola gema de entre los múltiples atractivos del estado; por ello le recomendamos que en sus próximas vacaciones en Yucatán, se vuelva un poco codicioso y disfrute de todas ellas.
Descripción
Yucatán colinda al Norte con el Golfo de México, mientras que al Este y Suroeste comparte límites políticos con los estados mexicanos de Quintana Roo y Campeche, constituyendo entre los tres lo que se conoce como la Península de Yucatán.
Mundialmente conocido porque dentro de su territorio se ubica Chichén Itzá, uno de los principales centros religiosos y políticos de la civilización Maya, nombrado recientemente integrante de la lista de las 7 Nuevas Maravillas del Mundo, Yucatán es también un estado que comprende una amplia lista de poblados en los que el periodo colonial dejó su huella en hermosas iglesias, conventos y edificios de gobierno. Los habitantes de este estado son orgullosos portadores del mensaje heredado por sus antepasados indígenas, mismo que es retransmitido en sus hermosos bordados, música tradicional, bailes y jocosos versos, conocidos popularmente como ''Bombas Yucatecas''.
Historia
Se estima que aunque probablemente el estado de Yucatán haya sido poblado desde cerca de 80 siglos antes de Cristo, las evidencias de la existencia del pueblo Maya aparecen hasta el año 435 de nuestra era, según registra el Chilam Balam de Chumayel, uno de muchos libros escritos por los Mayas, en el que dan cuenta de su historia, así como de los conocimientos derivados de sus avances en ciencias como la medicina, la astronomía y las matemáticas, entre muchas otras.
En la etapa prehispánica de Yucatán, se fundaron numerosas urbes con sus respectivos poblados circundantes a lo largo y ancho de la Península, siendo los principales centros urbanos de los mayas de aquel tiempo Chichén Itzá, Uxmal y Mayapán. Originalmente estas ciudades formaban una alianza político militar, que eventualmente fue disuelta por diferencias irreconciliables surgidas a la postre entre sus gobernantes. Esta división entre ciudades mayas eventualmente facilitaría la conquista española.
En 1527, Francisco de Montejo, ''El Adelantado'', se unió a Hernán Cortés en la conquista de las tierras descubiertas recientemente por el Viejo Mundo. A él fue encomendada la toma de la Península de Yucatán, cosa que sólo fue lograda por su hijo, ''El Mozo'', hasta 1542, año en que se libró la batalla definitiva contra los mayas en la recién fundada ciudad de Mérida. La victoria de los españoles selló el dominio de estos en la Península de Yucatán y daría inicio al periodo histórico conocido como la colonia, mismo que concluiría casi trescientos años después, con la Independencia de México de la corona Española.
A finales del siglo XIX, Yucatán presenciaría un conflicto reivindicatorio de origen étnico y campesino, pues las condiciones de vida de los mayas en la península no eran precisamente las mejores. Este sangriento episodio, conocido como la Guerra de Castas, duraría desde 1847 hasta 1901, tiempo durante el cual los indígenas se enfrentaron a los criollos (descendientes de españoles, pero nacidos en Yucatán) y a los mestizos (surgidos de la mezcla de Mayas y españoles o Mayas y criollos), con el fin de lograr un acceso justo a la tierra, entonces fuente única de riqueza del próspero estado de Yucatán.
Mucho por conocer
Hasta mediados del siglo XX, el producto que impulsó el desarrollo y esplendor que aún hoy conservan las ciudades de Yucatán fue el henequén, una resistente fibra obtenida de una variedad del agave, muy popular en esos años en la industria textil y hasta el desarrollo de fibras sintéticas en los 50's.
En la actualidad, Yucatán abre sus brazos para año con año recibir a miles de visitantes de todo el mundo. Por ello se conserva cuidadosamente el esplendor de muchas haciendas y casonas del siglo XIX que antaño estuvieron dedicadas a la producción henequenera, o bien, que eran habitadas por grandes potentados. Hoy son peculiares hoteles de gran lujo, o han sido habilitadas como completos e interesantes museos.
De igual modo, las riquezas naturales de Yucatán son presentadas a los viajeros tan prístinamente como es posible: cenotes, grutas y lagunas de majestuosidad incomparable, son preservadas por ciudadanos y gobierno para ser disfrutadas por las generaciones venideras; se hace lo mismo con la impresionante belleza de ciudades como Chichén Itzá o Uxmal, en donde se rendía culto a Kukulcán y a Chac, dioses que se encargaban de mantener el equilibrio en el hermoso universo Maya que le invitamos a explorar.
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